
Hacer la transición de la vida de oficina a la vida a distancia puede ser muy difícil al principio. Has cambiado las distracciones habituales de la oficina por las distracciones del hogar. Y estas últimas pueden ser difíciles de manejar junto con las exigencias del trabajo. Puede que tengas niños que necesitan merendar, un electrodoméstico roto en la cocina, tareas domésticas que te hacen señas desde el otro lado de la habitación o desde el patio trasero.











