
Los ingresos por proyectos son impredecibles. Un mes consigues tres clientes nuevos; al mes siguiente, ninguno. Los ingresos recurrentes resuelven el problema de flujo de caja que, sin que te des cuenta, limita el crecimiento de la mayoría de las agencias: cuando tus ingresos básicos cubren los gastos operativos, cada nuevo proyecto se convierte en una oportunidad de crecimiento en lugar de una cuestión de supervivencia.













